Establishment of the West Indian Fruit Fly (Diptera: Tephritidae) Parasitoid Doryctobracon areolatus (Hymenoptera: Braconidae) in the Dominican Republic

Colmar A. Serra, Mileida Ferreira, Socorro García, Loeny Santana, Maira Castillo, Caridad Nolasco, Paula Morales, Timothy Holler, Amy Roda, Martin Aluja, John Sivinski

Abstract


The West Indian fruit fly, Anastrepha obliqua (Macquart), infests numerous fruit species, particularly Anacardiaceae and most importantly mango ( Mangifera indica L.). Widespread in the Neotropics, it was first reported in Hispaniola nearly 70 years ago. Continental populations are attacked by the opiine braconid parasitoids Utetes anastrephae (Viereck) and Doryctobracon areolatus (Szépligeti). Largely sympatric, the two species co-exist through microhabitat specializations based on different ovipositor lengths and asymmetries in larval competitive abilities during multiparasitism. Utetes anastrephae, but not D. areolatus, is apparently native to the Dominican Republic. Since the two parasitoids share an evolutionary history over a substantial portion of their distributions it was proposed that 1) D. areolatus would find the Dominican environment suitable, as does U. anastrephae ; and 2) that there would be no negative interactions when the two species were reunited and overall parasitism would increase. Immediately following releases, D. areolatus averaged 9% of adult insects recovered and two years after releases were concluded constituted a mean of 13%. By then the parasitoid had spread up to 50 km from release sites. There was no evidence of competitive exclusion of U. anastrephae by D. areolatus. Another opiine biological control candidate, Diachasmimorpha longicaudata (Ashmead), could be considered for release and establishment. Parasitoids alone are unlikely to provide economic levels of control, but can serve as components of an integrated pest management program established to maintain “fly-free” or “low prevalence” fruit export zones.

La mosca de las frutas de las Indias Occidentales, Anastrepha obliqua (Macquart), infesta numerosas especies de frutales, principalmente anacardiáceas, siendo el mango (Mangifera indica L.) especie de mayor importancia. Aunque este tefrítido está ampliamente distribuido en el Neotrópico fue registrado hace 70 años en La Hispaniola. Las poblaciones continentales de A. obliqua son atacadas por los parasitoides bracónidos Utetes anastrephae (Viereck) y Doryctobracon areolatus (Szépligeti). Las dos especies de parasitoides co-existen a través de especializaciones basados en diferencias en la longitud del ovipositor y asimetrías en las habilidades competitivas durante el multiparasitismo. Utetes anastrephae, pero no así D. areolatus, es nativo en la República Dominicana donde ataca especies de Anastrepha nativas. Como las dos especies de parasitoides comparten una historia evolutiva sobre una porción sustancial de su rango de distribución, se pronosticó que: 1) D. areolatus se adaptaría al ambiente dominicano, tal como lo hace U. anastrephae; y 2) no existirían interacciones negativas cuando las dos especies estén juntas y que el parasitismo total se incrementaría. Inmediatamente después de las liberaciones se recuperó un 9% de adultos de D. areolatus y dos años después de finalizadas las liberaciones se recobró un 13%. El parasitoide se diseminó por lo menos hasta 50 km de los sitios de liberación. No se observaron evidencias de exclusión competitiva de U. anastrephae por D. areolatus. Se recomienda a Diachasmimorpha longicaudata (Ashmead) como otro posible agente para el control biológico de A. obliqua. Los parasitoides por sí solos, probablemente no alcancen niveles económicos de control, pero pueden servir como componentes de un programa de manejo integrado de plagas para mantener zonas de exportación de frutas libres o de baja prevalencia de moscas.

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